Todas las fichas han sido redactadas por un servidor. No concedo permiso para reproducirlas en otros blogs. No duraré en tomar las acciones pertinentes en dichos casos.

- No acepto peticiones, ni preguntas de cuando una ficha u otra va a ser realizada. Los mensajes con faltas de respeto o correcciones incorrectas serán ignorados.

- En la barra derecha se puede encontrar un índice de "Marvel" y Personajes "DC Comics"

jueves, 13 de diciembre de 2012

HALCON ESTELAR

NOMBRE EN INGLES
Starhawk
NOMBRE VERDADERO
Stakar Ogord
LUGAR DE NACIMIENTO
Convento de las Hermanas de la Piedad, Planeta Vespero, Realidad-691
AFILIACIONES
OTROS ALIAS
Ninguno
FAMILIA
Wendell Vaughn / Quasar (Padre, fallecido), Kismet / Ella (Madre), Ogord (Padre adoptivo), Salaan (Madre adoptiva), Aleta Ogord (Exmujer, hermana adoptiva), Tara Ogord (Hija, fallecida), Sita Ogord (Hija, fallecida), John Ogord (Hijo, fallecido)
PRIMERA APARICIÓN
Defenders # 27 (Septiembre, 1975)
CREADORES
Steve Gerber & Sal Buscema

PODERES/HABILIDADES
Stakar Ogord puede generar grandes cantidades de energía luminosa para varios propósitos. Puede cubrir partes de su cuerpo, o toda su totalidad, con un halo de luz. Este puede proporcionar desde simple iluminación, hasta una luz cegadora. Es capaz de arrojar rayos de luz como focos o resplandores. Cambiando las frecuencias de esos rayos de luz, puede generar intensos rayos de calor o de luz coherente que golpean sus objetivos con una tremenda fuerza de choque. No se sabe con claridad si es capaz de crear construcciones estables como escudos, discos, rampas o esferas de luz sólida. Entremezclando mentalmente sus fotones de luz con partículas anti gravitatorias, puede rodearse de un halo de luz que le permite levitar o volar a grandes velocidades. Volando, es capaz de alcanzar una gran velocidad de escape, llegando a saltar a la velocidad de la luz de forma instantánea. Puede pasar desapercibido, sin ser detectado por métodos naturales o artificiales. Su generación de luz ha sido capaz de sanar.
Posee una fuerza sobrehumana que le permite levantar hasta dos toneladas de peso, pero es capaz de aumentar dicha fuerza concentrando su masa y musculatura corporal con su energía lumínica. Incluso sin el uso de sus poderes lumínicos, su resistencia y agilidad están muy por encima de los de un ser humano normal. Sus reflejos y sentidos, especialmente la vista, están aumentados a niveles superhumanos. Posee sensibilidad extrasensorial a los patrones y fluctuaciones de energía, siendo capaz de rastrear distintos tipos de energía a grandes distancias. Es inmune a casi todas las enfermedades conocidas y la radioactividad, llegando a surgir de un sol sin daño alguno, operando sin dificultad alguna en el vacío del espacio. Posee una longevidad inusual posiblemente adquirida del poder del Dios Halcón.

HISTORIA
Aunque más conocido como un héroe del siglo XXXI de la Realidad-691, el enigmático Halcón Estelar se originó un milenio atrás. Su poder procedió del Dios Halcón, un ser de gran poder cósmico y origen desconocido, que simbolizaba la naturaleza depredadora de la existencia. Las acciones e influencias del Dios Halcón, a menudo destructivas, cumplían un propósito mayor en términos de asegurar la supervivencia de aquellos dignos. Sin embargo, otros seres cósmicos consideraban que disfrutaba mucho de su poder, utilizándolo con excesiva crueldad y violencia, algo indigno de un alto poder. En un momento no especificado de la historia de la Realidad-691, el ser cósmico conocido como Eternidad levantó cargos contra el Dios Halcón por casi provocar la extinción de los extraterrestres benignos conocidos como los Vigilantes. 
Convocado ante un Consejo Cósmico Supremo con el Tribunal Viviente como juez, el Dios Halcón fue procesado por Ulig, último superviviente de los Vigilantes. Galactus se encargó de su defensa al simpatizar con el estilo predador del Dios Halcón. El Tribunal Viviente declaró que el Dios Halcón era peligroso, en parte porque era posible que se convirtiera en instigador de la profetizada Guerra de los Seres Cósmicos, que amenazaba con devastar toda la realidad. Degradado, el Dios Halcón fue enviado atrás en tiempo al Planeta Arcturus IV, en algún momento anterior al siglo XX de la Tierra. El Dios Halcón fue una de las deidades veneradas por los Arcturianos, quienes construyeron una gigante computadora robótica a su imagen. Debido a su degradación, el Dios Halcón quedó atrapado dentro de esa inmensa replica, en estado inerte.
La raza Arcturiana era inestable y violenta, un trato atribuido a su perpetua exposición a la luz de los soles gemelos de sus mundos. Midiendo su periodo de vigencia en siglos en lugar de en años, los Arcturianos desarrollaron una tecnología altamente avanzada incluyendo la ingeniería genética. A principios del siglo XX de la Tierra, desarrollaron fetos en laboratorios, donde los técnicos diseñaban tratos genéticos específicos. La población se rebeló contra esas prácticas antinaturales y atacaron las instalaciones genéticas del gobierno. Estas Guerras Genéticas finalizaron al tener lugar un desastre nuclear en todo el planeta que prácticamente exterminó a todos los Arcturianos. Los Arcturianos creados mediante la ingeniería genética se adaptaron a las condiciones post holocausto más rápidamente, a menudo mutando en formas cada vez más inhumanas. 
Los Arcturianos normales sobrevivieron en menor número, pero declararon la guerra contra sus contrapartidas mutantes, con escuadrones de saqueadores militares embarcados en expediciones para matarlos. Los Arcturianos humanos se hicieron con la victoria, erradicando a los mutantes y dominando el planeta a principios del siglo XXI de la Tierra. El templo del Dios Halcón fue perdido durante las Guerras Genéticas, sepultado bajo las ruinas de la Ciudad Prohibida de los mutantes.
A finales del Siglo XX de la Realidad-691, la Tierra fue invadida por extraterrestres que utilizaban el Planeta Marte como base de operaciones. La mayor parte de la población de la Tierra fue exterminada o esclavizada, a pesar de la resistencia inicial de varios superhéroes. Tras semanas de lucha, el héroe conocido como Quasar, elegido por el ser cósmico Eon como protector del universo, descubrió que su esposa Kismet estaba embarazada. Kismet era una mujer creada mediante ingeniería genética de gran poder. Quasar llevó a Kismet hasta el Planeta Vespero, donde las intergalácticas Hermanas de la Piedad cuidaban de mujeres exóticas. Tras esto, Quasar regresó a la Tierra para volver a la batalla. Viajó mediante un salto cuántico, pero calculó mal y se materializó cerca de un nexo galáctico consciente donde la energía positiva y negativa se concentraba. Esto Absorbido por el nexo, Quasar perdió la vida.
En realidad, la muerte de Quasar había sido orquestada por la entidad cósmica conocida como Era, descendiente demente de Eon, que había acabado con su vida. Era había cometido varios actos para crear inestabilidad universal, y deseaba provocar la profetizada Guerra de los Seres Cósmicos. Mientras se hacía pasar por Eon, Era manipuló varios eventos para asegurar la conquista de la Tierra a manos de los Marcianos, incluyendo la muerte de Quasar. También visitó el Planeta Vespero durante el nacimiento del hijo de Kismet, robando al bebé y ocultándolo en Arcturus IV. Abandonado en uno de los laboratorios genéticos de la Ciudad Prohibida, el bebé fue encontrado por una pareja de mutantes antes de que los Saqueadores les asesinaran y acabaran con la población mutante del planeta. Los recuerdos del niño eran confusos, y más adelante le llevaron a creer que los mutantes asesinados eran sus padres biológicos. 
El bebé fue confundido por un Arcturiano normal y rescatado por el saqueador Ogord. El soldado y su esposa Salaan tenían una hija llamada Aleta, pero no eran capaces de tener un hijo, por lo que decidieron adoptarle, otorgándole el nombre de Stakar.
Ogord quedó impresionado ante el aparente valor de Stakar durante su rescate, pero el estado tranquilo del niño se debía a haber entrado en un estado especial de consciencia. El niño había vivido su vida en incontables ocasiones previas, y asumió que su seguridad estaba garantizada. Ya como adulto, la consciencia de Stakar fue enviada repetidas veces a Arcturus IV, a principio del Siglo XXI, para experimentar su vida una y otra vez. Aunque tuvieron lugar variaciones en cada una de esas encarnaciones, en parte debido a los intentos inútiles de Stakar de cambiar ciertos aspectos de su destino, Stakar vivió prácticamente la misma vida una y otra vez. Sin embargo, acumulaba los recuerdos de cada una de esas vidas y de numerosos eventos históricos, incluyendo sucesos futuros.
Inicialmente carecía de un conocimiento consciente de sus vidas pasadas, por lo que Stakar creció aislado y sumido en la melancolía. Se convirtió en un pacifista intelectual dentro de una sociedad extremadamente militar. Debido a esto era símbolo de vergüenza y frustración para su familia, desatendiendo su entrenamiento de combate a favor de sus estudios académicos. Convertido en un hombre, Stakar sabía que había llegado el momento de encontrar su destino en la Ciudad Prohibida. Intentó escapar, pero Aleta insistió en acompañarle, presumiblemente para protegerle. Ambos encontraron el Templo del Dios Halcón, su estatua y restos de tecnología previa a la guerra. Stakar y Aleta pasaron una semana explorando el templo, mientras Stakar recreaba un antiguo casco de ondas cerebrales para acceder al conocimiento perdido de los antiguos Arcturianos. 
Enfurecido, Ogord y un grupo de saqueadores entraron en la Ciudad Prohibida para buscar a la pareja. Aleta y Stakar se enzarzaron en una discusión sobre cómo proceder, y Aleta se enfadó arrojando el casco de su hermano adoptivo al suelo. El casco liberó un rayo de energía que convirtió a Aleta en energía radiante, que se fundió con la estatua del Dios Halcón. La estatua cobró movimiento, y Aleta fue incapaz de lidiar con su vasto poder embarcándose en una conducta inusualmente violenta, destruyendo gran parte de la flota Arcturiana como consecuencia de esto. Utilizando el casco para contactar mentalmente con Aleta al escuchar sus gritos pidiendo ayuda, Stakar se percató de que podía proporcionarle la sabiduría necesaria para que canalizara el poder del Dios Halcón. Stakar se enfrentó entonces al Dios Halcón y convenció a Aleta para que uniera su mente a la suya. Stakar y Aleta se fusionaron en un solo ser, provocando una explosión que redujo toda el are  a una capa de cristal. Lo único que quedaba en el epicentro de la explosión era Stakar, que se transformó primero en Aleta y luego en su forma fusionada, el Halcón Estelar.
Stakar era a menudo el aspecto dominante de Halcón Estelar, y había asimilado los antiguos conocimientos de Arcturus. Esto podía haber ocurrido gracias al casco de ondas cerebrales, a las computadoras dentro de la estatua robot del Dios Halcón, o a las dos cosas. La experiencia también le permitió acceder a todos los recuerdos de sus vidas previas, lo que provocó que Halcón Estelar acumulara tales conocimientos que acabaría siendo conocido como “Aquel que Sabe”.
Adicionalmente, Stakar y Aleta adquirieron poderes cósmicos del Dios Halcón, quien aparentemente abandonó el plano mortal para reasumir su verdadera forma cuando Stakar y Aleta destruyeron su prisión robótica. Más adelante, el Dios Halcón afirmaría que había manipulado aquellos eventos, subconscientemente influenciando las acciones de Stakar y Laeta, creando al héroe cósmico Halcón Estelar para que espiara sus pasados crímenes. Como Halcón Estelar, Stakar y Aleta compartieron una existencia dual, donde solo uno de ellos podía manifestarse físicamente. La consciencia de Stakar controlaba la forma masculina de Halcón Estelar, que mutaba en una forma similar a la de Aleta cuando ella era la consciencia dominante.
Al poco de la creación de Halcón Estelar, Ogord intentó reclutar al nuevo ser cósmica en la maquinaria de guerra Arcturiana. Halcón Estelar se negó y escapó al espacio, ganándose la enemistad de Ogord y sus saqueadores, quienes le culparon de haber impedido el avance tecnológico de su ejército durante años ilimitados. 
Esta enemistad se incrementó mucho más cinco siglos más tarde, cuando una nave Arcturiana estableció primer contacto con otra extraterrestre intentando tomarla por la fuerza. Halcón Estelar desmanteló la nave Arcturiana, impidiendo su intento de piratería. Acabar con Halcón Estelar se convirtió en el objetivo primordial de la Flota Arcturiana.
Halcón Estelar vagó por el espacio durante siglos, ayudando y haciéndose amigo de seres de numerosos mundos. Los espíritus de Stakar y Aleta acabaron sumidos en la melancolía y soledad. En secreto, Halcón Estelar regresó a Arcturus, donde solicitaron al Dios Halcón que les permitiera asumir formas individuales de forma temporal. El Dios Halcón accedió y la pareja se separó, viviendo como marido y mujer. Durante ese tiempo tuvieron tres hijos. Fusionados de nuevo, Aleta se convirtió en la consciencia dominante para cuidar de sus hijos, Tara, Sita y John. Incapaz de olvidar la precognición de que debía convertirse en elemento clave del destino intergaláctico, Stakar reasumió el control sobre Halcón Nocturno reasumiendo sus aventuras.
Construyó un hogar para sus hijos en un asteroide, para que tanto Stakar como Aleta pudieran contactar con ellos durante su ausencia.
En el año 3007, la Tierra había establecido colonias en otros mundos, alterando genéticamente a los colonos para que se adaptaran a la vida en dichos planetas. Sin embargo, ese mismo año, la Hermandad de los Badoon invadió y conquistó la Federación Unida de la Tierra. Exterminaron prácticamente a todos los habitantes de las colonias en Mercurio, Júpiter, Plutón y Centauri IV. También mataron y esclavizaron a la mayoría de los habitantes de la Tierra. Como respuesta, Halcón Estelar ayudó y protegió en secreto a cuatro luchadores rebeldes. Estos eran el último Joviano Charlie-27, el último Pluviano Martinex, el último nativo de Centauri y guerrero místico Yondu, y Vance Astro, astronauta humano de mil años de edad y dotado de poderes psicoquinético. Con ayuda secreta de Halcón Estelar, los cuatro formaron los Guardianes de la Galaxia, liderando la resistencia contra los Badoon.
Con la ayuda breve de los Defensores de la era moderna de Tierra-616, los Guardianes terminaron por liderar a la humanidad en una rebelión para derrocar a los Badoon. Halcón Estelar rebeló su presencia a los Guardianes de la Galaxia, uniéndose al equipo, y jugó parte en el controvertido final de la guerra, incitando a la benevolente Asociación de Mujeres Badoon a acudir a la Tierra y tomar a los hombres de su raza en custodia. Muchos humanos deseaban aprisionar, torturar o matar a los hombres Badoon por sus crímenes de guerra, pero Halcón Estelar convenció a los Guardianes que la Tierra abordaría un nuevo comienzo mejor si evitaba más atrocidades. 
Siguiendo el consejo, los Guardianes de la Galaxia ayudaron a las mujeres Badoon a extraer a los hombres Badoon de la Tierra.
Tras la guerra, los Guardianes de la Galaxia se sentían fuera de lugar en la sociedad de la Tierra. Aceptaron la oferta de reunirse de nuevo como un equipo de exploradores espaciales. Aunque su poder y conocimientos eran de gran valor, Stakar era arrogante y reservado, por lo que no era muy popular entre sus compañeros. Sin embargo, Aleta era muy apreciada y comenzó a manifestarse más a menudo entre los Guardianes. Los guardianes reclutaron a Nikki, última superviviente de Mercurio, y destruyeron a Karanada, aspecto del Hombre Topográfico. Se enfrentaron a los Saqueadores de Arcturus, liderados por el entonces Alto Comandante Ogord, quien capturó a los hijos de Stakar y Aleta, controlándoles mentalmente para que intentaran matar a Halcón Estelar. Los Guardianes frustraron los planes de Ogord, pero los tres niños perecieron en el proceso. Stakar y Aleta quedaron devastados por la pérdida, y el dolor de Aleta terminó en convertirse en resentimiento hacia Stakar, a quien culpaba injustamente de las muertes de sus hijos. A pesar de esto, Halcón Estelar continuó sirviendo con los Guardianes de la Galaxia, participando en una misión que les llevó de regreso a la era moderna de Tierra-616. Allí se aliaron con los Vengadores, que les concedieron estatus de miembros honorarios, para enfrentarse al poderoso ser cósmico conocido como Korvac.
Tras varias aventuras junto a otros héroes de esa era, como Spiderman, la Cosa, Ella y Dragón Lunar, los Guardianes regresaron a su realidad en el Siglo XXXI.
Aleta se volvió cada vez más resentida debido al destino que habían corrido sus hijos, así como sobre el hecho de compartir existencia con Stakar para crear al Halcón Estelar. Terminó por convertir su rencor en odio fanático hacia Stakar, gracias en parte a la influencia del demonio Mefisto. Éste pensaba que Aleta estaba destinada a servir de mentora del Protegido, un niño de importancia cósmica. Mefisto consideraba que Stakar era un obstáculo en sus planes, por lo que influenció las emociones de Aleta para que terminara separándose de Stakar. La influencia de Mefisto también ayudó a provocar la separación física de Stakar y Aleta durante una batalla contra los extraterrestres Stark, y dicha separación tuvo lugar mucho antes que en cualquiera de las vidas pasadas de Stakar. Libre, Aleta se rebeló declarando finalizado su matrimonio con Stakar, y comenzando una nueva relación con Vance Astro. Mientras tanto, Stakar comenzó a deteriorarse mental y físicamente, sirviendo como Halcón Estelar de forma independiente. Su forma corpórea y sus grandes conocimientos se disolvían gradualmente, y su separación física de Aleta parecía ser la causa de esto. Sin embargo, Mefisto había agravado ese deterioro en secreto, como parte de su plan para convertir a Aleta y Stakar en enemigos.
Durante ese periodo, Stakar confió la mayoría de sus secretos al líder de los Guardianes, Martinex, mientras ayudaba a sanar al herido Pluviano. También ayudó a Yondu a superar un gran trauma personal, aunque ninguno de estos actos logró cambiar completamente la opinión negativa de los Guardianes hacia Halcón Estelar. Esa opinión empeoró todavía más cuando Stakar, quien prácticamente se había desvanecido por completo, reabsorbió a Aleta en su cuerpo a la fuerza. Esto dejo el camino libre a Malevolencia, hija de Mefisto, para convertirse en mentora del Protegido en lugar de Aleta. Los Guardianes expulsaron del equipo formalmente a Halcón Estelar, quien había mutado en una forma más oscura física y emocionalmente, debido a haber absorbido a Aleta a la fuerza. La consciencias de Aleta y Stakar operaban simultáneamente dentro del cuerpo de Halcón Estelar, aunque Stakar controlaba sus acciones en la inmensa mayoría de las ocasiones. Este nuevo Halcón Estelar oscuro terminó por renovar su asociación con los Guardianes, aunque solamente Aleta se consideraba miembro del equipo. Con el tiempo, Aleta logró superar el control de Stakar, accediendo a todos los poderes de Halcón Estelar. Logró separarse de nuevo de Stakar al que convirtió en un niño, enviándole de regreso a Arcturus IV para que reviviera su existencia, tal y como había hecho en numerosas ocasiones previas.
Aleta permaneció en activo con los Guardianes como Halcón Estelar durante un tiempo, aunque el poder y conocimiento que acompañaban a su nueva existencia la convirtieron en tan arrogante y distante como Stakar había sido. Con el paso del tiempo, Stakar regresó en su forma tradicional de Halcón Estelar, renacido de nuevo con todo el poder y conocimiento. Presumiblemente, había encontrado a Aleta en la Realidad-691 tras vivir otra versión de su existencia en otra línea temporal alternativa. 
Aleta atacó a Stakar hasta que el Dios Halcón decidió intervenir, avergonzado y enfurecido por la lucha perpetua de sus dos campeones. Fusionó sus dos manos para que se vieran obligados a trabajar juntos. Muy a su pesar, Stakar y Aleta operaron brevemente de este modo, hasta que el Dios Halcón cambió de opinión, decidiendo otorgar el poder de Halcón Estelar solamente a uno de los dos. Al percatarse de que dicho poder erosionaba su humanidad, Aleta renunció gustosamente al mismo, aunque conservó sus habilidades de solidificación de luz. Stakar se convirtió en el único Halcón Estelar de nuevo, dejando a los Guardianes para embarcarse en una búsqueda de sus orígenes. Finalmente descubrió la identidad  de sus verdaderos padres, reencontrándose con su madre Kismet. Enfurecido, Stakar rechazó la autoridad del Dios Halcón durante su búsqueda; pero el Dios Halcón se mostró satisfecho con la creciente independencia de Stakar, compartiendo información sobre su mutuo enemigo Era. Halcón Estelar y Kismet partieron en un viaje espacial para buscar a Era con la bendición del Dios Halcón.
En numerosas líneas temporales alternativas, el Halcón Estelar de cada realidad descubrió una fisura en el continuo espacio temporal, conocida como la Falla, que estaba consumiendo cada universo, doblando el tiempo y la realidad de forma continua en el proceso. Al descubrir que la Falla se había originado en la era moderna de la Tierra, el Halcón Estelar de cada realidad viajó atrás en el tiempo en repetidas ocasiones para descubrir el origen de la Falla y prevenir su aparición. Cada viaje temporal era diferente y la realidad se mantenía en constante flujo. Halcón Estelar cambió en  junto a todas modificaciones en la realidad, a veces joven, a veces mayor, a veces hombre, y a veces mujer. Las mentes de cada personalidad alterna se fundieron de alguna forma a través de las realidades, y cada Halcón Estelar comenzó a ser consciente de su misión compartida. 
Sin embargo, la única constante era el fracaso. Cada vez que Halcón Estelar fracasaba en su intento de prevenir la aparición de la Falla, regresaba a su futuro de origen, y entonces de regreso de nuevo a la era moderna para volver a intentarlo. Al llegar a la era moderna de la Tierra-616, el Halcón Estelar de la Realidad-80923 se encontró con su contrapartida de los Guardianes de la Galaxia, liderados por Star-Lord. En dicho equipo se encontraba una versión amnésica del Mayor Victoria, Vance Astro, perdido en el espacio y tiempo. Los escasos recuerdos de Vance Astro de los Guardianes de la Galaxia de su tiempo y realidad, habían inspirado a Star-Lord a crear sus propios Guardianes en la era moderna. Halcón Estelar tuvo la teoría de que la presencia de Vance Astro en el periodo temporal equivocado podía haber provocado la aparición de la Falla. Más adelante, sospechó que la aparición de unos Guardianes de la Galaxia en la era moderna podría ser la causa verdadera. El Halcón Estelar de la Realidad-80923, procedió a tacar a Vance Astro y los Guardianes de la Galaxia de Tierra-616.
Mientras el tiempo y la Realidad continuaban sufriendo alteraciones, Halcón Estelar de la Realidad-80923 fue reemplazado por un Halcón Estelar mujer, procedente de la Realidad-669116. Esto tuvo lugar durante una de las siguientes vistas del futuro Halcón Estelar a la era moderna de Tierrra-616, y la nueva Halcón Estelar heredó los recuerdos de su contrapartida de la Realidad-80923 relativos a su misión. En la Realidad-669116, la Falla había consumido prácticamente todo el universo, y los Badoon habían conquistado el resto, con la única oposición de los Guardianes de la Galaxia. La Halcón Estelar de dicha realidad fue temporalmente prisionera de los Guardianes de Tierra-616 pero pronto se percató de que la presencia de Vance Astro y la creación de los Guardianes de la era moderna solo eran síntomas de la creación de la Falla. 
Sin embargo, la verdadera causa era una Bomba Terrígena detonada por los Inhumanos que reinaban el Imperio Kree, para acabar con sus rivales del Imperio Shi’ar. Los poderes de la Halcón Estelar de la Realidad-669116 estaban demasiado agotados para prevenirlo, por lo que regresó al futuro de su realidad acompañada por algunos Guardianes de Tierra-616. Su intención era mostrarles la Falla, probar sus buenas intenciones y explicarles lo que debían hacer. La Halcón Estelar estaba convencida de que la Falla solo podría ser detenida por alguien nativo de su periodo temporal original. Halcón Estelar y los Guardianes de la Realidad-669116 sacrificaron sus vidas para ayudar a los Guardianes de Tierra-616 a enviar un mensaje a su era moderna. De esta forma, los Guardianes de la Galaxia de Tierra-616 podrían detener la expansión de la Falla antes de que se volviera imparable. 
Lo que quedaba de la Realidad-669116 fue consumido como resultado de estas acciones, enviando a los Guardianes que se encontraban allí a otras líneas temporales. 
En estas, se encontraron con otras versiones futuras alternativas de Halcón Estelar y muchos otros Guardianes de la Galaxia. Esto les llevó a una confrontación con Kang el Conquistador, quien había reclutado a un ejército de Halcones Estelares. La intención de Kang era utilizar su ejército para enfrentarse al tirano cósmico Magus, que amenazaba con dominar todas las líneas temporales futuras como resultado de las manipulaciones de la Falla, a manos de los Guardianes de la Galaxia. Ayudados por Kang y su ejército, los Guardianes regresaron a la era moderna de Tierra-616, donde se reencontraron con sus compañeros. Sin embargo, la mitad del grupo sacrificó su vida para impedir que Magus se hiciera con el poder, salvando el universo a un alto coste.

EN EL CINE: 
- Sylvester Stallone  interpretó al personaje en la película "Guardianes de la Galaxia Vol. 2" (2017).

2 comentarios:

  1. me podrias decir si pondras a quasar y de hacerlo cundo seria?gracias.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Por supuesto que incluiré a Quasar, con un poco de suerte a finales de 2013

      Eliminar